La Pascua Misionera, para vivirse con intensidad, requiere el tiempo comprendido entre la tarde del sábado antes de Ramos hasta el Domingo de Resurrección. El sábado por la tarde se dedica a preparar la casa, el Domingo de Ramos, a hacer las presentaciones y a aterrizar en el pueblo; Lunes, Martes y Miércoles a la presentación por las casas y las reuniones; a partir del Jueves, todo se centra en las celebraciones. Lunes, Martes y Miércoles son fundamentales para conectar afectivamente con el pueblo.
Antes de la pascua en el pueblo está todo el proceso de preparación de materiales, que culmina con la Celebración del Envío.
Después de la Pascua... Lo que Dios quiera.











