IX ENCUENTRO CLARETIANO EUROPEO SOBRE LA PASTORAL DE EMIGRANTES
Domingo 25 de mayo de 2008
IX ENCUENTRO CLARETIANO EUROPEO SOBRE LA PASTORAL DE EMIGRANTES
Einsiedeln 2008
DOCUMENTO FINAL
INTRODUCCIÓN
Tenemos en nuestras manos el documento que nació del encuentro claretiano europeo sobre migración de Einsiedeln (Suiza). No surge de la nada, sino de la reflexión, el diálogo y el trabajo de muchos creyentes, que fue cristalizando en ocho encuentros anteriores.
La cuestión de la persona migrante afecta de lleno al núcleo de nuestra fe. No es una moda o una referencia anecdótica. La Palabra de Dios es clara en el énfasis y la obligatoriedad de este tratamiento.
En el AT, encontramos diversos acentos sobre la persona o grupos migrantes: La identidad errante del pueblo de Israel (Dt 26,5-10,Gen 12,1-10, Gen 26,1-6, Ex 1,1-15,21, 2 Re 15,29). La hospitalidad, como un deber ante el forastero (Gen 18,1-16, 2 Re 4,8-11, Job 31,31-32). Textos legales, donde se recuerda que no se debe vejar ni explotar al emigrante (Ex 22,20, Ex 23,9, Ex 23,12). Los profetas también salen en defensa, en nombre de Dios, de los que dejan su tierra natal, obligados por diversas circunstancias (Ez. 47,22-23, Jer. 7,6-7; 22,3, Zac. 7,9-10, Mal. 3,5)
En el NT, descubrimos los siguientes acentos, que profundizan y dan plenitud a lo anterior: Jesús como emigrante. Un Jesús que es enviado por el Padre y que deja este hogar primigenio, privándose de su condición divina y pasando por uno de tantos (Flp. 2,7). Que planta su tienda (itinerante) entre nosotros (Jn.1,14). Que emprende el camino por el desierto antes del comienzo de su vida pública (Mc.1,12). Mateo sitúa a Jesús y a su familia como emigrantes forzosos a Egipto (2,14-15). También nace (Lc. 2,6-7) y muere (Hb.13,12) fuera de la ciudad. La universalidad de la salvación. En el anuncio del Reino que Jesús realiza es una clave fundamental. La salvación no se circunscribe sólo al pueblo elegido sino que sale de este pequeño contorno mediante palabras y obras (Mc 7, 24-30, Mt 8, 5-10). La patria final de los creyentes. Todos somos forasteros, todos estamos en camino hacia la patria definitiva, relativizando y universalizando las fronteras y territorios actuales (1 Ped 2,11, Heb 12,23).
En el magisterio eclesial, podemos hacer referencia a los diversos mensajes de la Santa Sede en la Jornada del Emigrante y Refugiado y la instrucción del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes “Erga migrantes caritas Christi”. Y, derivadas de la anterior, las aplicaciones de las diferentes Comisiones episcopales europeas.
Los misioneros claretianos, servidores de la Palabra, nos hemos hecho cargo de todas las orientaciones anteriores. En nuestras zonas de trabajo, seguimos viendo logros y carencias.
En cuanto a los logros, desde el encuentro sobre inmigración de Fátima, percibimos: un acercamiento a la realidad de los inmigrantes y a su diversidad por medio del trabajo en red; una creciente sensibilización; un trabajo más arraigado en misión compartida; la inclusión de la realidad de la migración en muchos planes pastorales; en algunas comunidades se ha dado una apertura a la realidad musulmana.
Como carencias, destacamos: no ha habido suficiente sensibilización entre los organismos de Europa; En algunas ocasiones, las apuestas en pastoral de inmigrantes aparecen más como opción personal que como orientación dentro de los Organismos; el tema de la inmigración no ha aparecido de manera explícita en algunos ámbitos de coordinación y reflexión de Solidaridad y Misión y de JPIC; por ejemplo, en Iberia no ha habido ninguna reunión entre organismos sobre la pastoral de emigrantes; nos falta una mayor profundización en el conocimiento de las causas que producen la emigración; existe cierto temor ante este tipo de pastoral; además, detectamos la necesidad de una formación específica -por ejemplo, como agentes de pastoral de inmigrantes-, una mayor comunicación de experiencias, la sensibilización de todos los misioneros claretianos (que no sea tarea de unos pocos) y el desarrollo de una espiritualidad que integre la riqueza de lo multicultural e interreligioso.
Destacamos también la especificidad de las dos misiones que están trabajando, desde hace muchos años en el campo de la migración: Zürich y París. Desde hace varios decenios han ido acumulando una rica experiencia sobre este fenómeno, sobre todo desde la realidad de los emigrantes españoles a esas tierras. Ahora se encuentran con una segunda generación ya integrada (aunque con otros problemas) y con nuevos emigrantes de lengua española de otras nacionalidades.
Este documento está dirigido a todos los misioneros claretianos que desarrollan su ministerio en la zona de Europa, a los gobiernos provinciales y a todos los laicos y religiosos que trabajan en misión compartida.
ELEMENTOS TRANSVERSALES PARA ORIENTACIONES DE FUTURO:
A.- Trabajar en red
Hemos de propiciar el trabajo en red con otros organismos de la Iglesia, de la diócesis, de otras religiones y de la sociedad civil. Así,conocemos y entramos en contacto con los grupos que existen en la zona y realizan este mismo trabajo.
Nuestro compromiso misionero “para que tengan vida” nos impulsa a participar en iniciativas ciudadanas de denuncia y promoción de los derechos humanos (firmas, manifestaciones, web, e-mail, etc.). Buscamos formas adecuadas para denunciar las leyes injustas, sobre todo en temas laborales, que regulan la emigración. Asimismo propiciamos la sensibilización de la sociedad y de los mismos emigrantes.
Del mismo modo, nos urge presentar una opinion alternativa a la que ofrecen los Medios de Comunicación Social, que fomentan un juicio crítico sobre el tema.
B.- En “misión compartida”
La “buena noticia” de la vida se hace más creíble y eficaz cuando la anunciamos con otros (PTV, 65). Por ello hemos de plantear y realizar nuestro trabajo con los emigrantes en “misión compartida”, especialmente con los miembros de las otras ramas de la Familia Claretiana, congregaciones religiosas y laicos.
Para que este esfuerzo común cobre fuerza y hondura, hemos de integrar nuestro estudio y planificación en los equipos y foros en los que están presentes miembros de las distintas familias religiosas.
Del mismo modo, participar en alguna reunión de los coordinadores de la pastoral de las diferentes ramas de la familia claretiana ayudará a encontrar respuestas y propuestas compartidas.
C.- Interculturalidad y multireligiosidad
Para una misión cada vez más inculturada y en diálogo (PTV, 68), hemos de caer en la cuenta de que la sociedad es, cada vez, más multicultural y multireligiosa, en buena medida por la presencia de las personas migrantes. Esto nos mueve, como creyentes, a capacitarnos e implicarnos en una presencia abierta y una aportación pacificadora.
Nuestra espiritualidad misionera se alimenta tanto de la Palabra y la adhesión a Cristo como del diálogo interreligioso que enriquece nuestra identidad cristiana. Identidad que, al mismo tiempo, ofrecemos, como buena nueva, a los hombres y mujeres con los que compartimos el camino.
ORIENTACIONES DE FUTURO
I.- La realidad de los emigrantes nos interpela
| 1.Profundizar en el conocimiento de la problemática en torno a las migraciones (causas sociales, políticas y económicas; consecuencias en los desplazados; implicaciones en la sociedad que acoge) y analizar cómo está presente en cada una de nuestras posiciones. |
Acciones:
a.Análisis dinámicos de la realidad para responder al fenómeno de la inmigración en cada uno de nuestras propuestas pastorales.
b.Conocimiento de la legislación sobre este tema y su aplicación en cada lugar.
c.Elaboración, en cada posición, de guías de recursos: mapas pastorales, bases de datos, etc.
II.- Sensibilización de las comunidades, grupos y posiciones apostólicas
| 2.Lograr una mayor sensibilidad y compromiso en nuestras comunidades y posiciones apostólicas. |
| 3.Fomentar actitudes solidarias hacia el fenómeno de la inmigación. |
Acciones:
a.Inclusión de la realidad de la emigración en la temática de los encuentros de PJV, parroquias, colegios y otros equipos.
b.Acogida y acompañamiento de las personas inmigrantes que llegan a nuestros centros educativos.
c.Preparación de materiales: reflexiones, experiencias y acciones que se realizan en el campo de la migración, para las comunidades claretianas y plataformas apostolicas.
d.Toma de conciencia de la realidad intercultural de nuestra congregación, como aspecto enriquecedor e interpelante.
III.- Comunidades cristianas comprometidas con la realidad de las personas emigrantes.
| 4.Impulsar y compromerternos en el diálogo intercultural, interreligioso y ecuménico, para colaborar en la construcción de un mundo más fraterno y solidario. |
| 5.Contribuir, desde nuestras posiciones apostólicas, a la formación de comunidades cristianas interculturales: bien integradas en la iglesia local y asumiendo los estilos y cualidades de cada una de las culturas que las conforman. |
Acciones:
a.Creación, en nuestras posiciones pastorales, de lugares de encuentro para un diálogo intercultural, interreligioso y ecuménico y para la participación activa en iniciativas de este tipo.
b.Preparación y divulgación de materiales que propicien la interacción cultural entre los distintos grupos de las comunidades humanas y cristianas en las que estamos insertos.
c.Formación conjunta sobre elementos culturales.
d.Formación de agentes de pastoral de inmigración.
| 6.Buscar la forma más adecuada para dar respuesta a estas situaciones, inspirados en el Magisterio universal y local de la Iglesia, documentos de la congregación y en otros estudios. |
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Acciones:
a.Inclusión, en los Proyectos pastorales, de la atención a las personas emigrantes, especialmente a las no autorizadas y en situación de riesgo (atenciónsocio-jurídica, de inserción y promoción laboral, de participación y aprendizaje).
b.Apoyo economico a los proyectos centrados en las personas emigrantes.
c.Promoción de acciones relacionadas con el comercio justo y con la cooperación internacional, incidiendo así en algunas de las causas que originan la inmigración.
| 7.Reavivar la dimensión itinerante de nuestro carisma misionero. Así, nos disponemos a salir al encuentro del inmigrante, siempre sujeto a la movilidad. |
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Acciones:
a.Favorecer experiencias de claretianos y laicos en el campo de la migración.
b.Conjugar, en la planificación pastoral, la atención al territorio con la necesaria amplitud de horizontes.
c.Consensuar criterios y líneas de acción pastorales específicas que ayuden a conseguir los objetivos citados.
IV.- Desde la perspectiva del encuentro con otras culturas y tradiciones religiosas, fomentar el enriquecimiento mutuo de los diversos modos de espiritualidad
| 8.Desarrollar la iluminación teológica de la realidad de la emigración y tomar conciencia sus implicaciones en nuestra espiritualidad y estilo de vida. |
Acciones:
a. Organización, en torno a la tematica de la inmigración, de algunos retiros, momentos de formación permanente o tandas de ejercicios espirituales.
b. Preparación de materiales para celebraciones, oraciones y actividades.
c. Promoción de estilos de vida en los que se priorice la austeridad, el consumo responsable y el cuidado de la creación, como medidas para paliar la inmigración.
d. Colaboracion con otros grupos religiosos en mesas de diálogo y en acciones de paz y justicia.
e. Encuentros de oración inteconfesionales y ecuménicos.
f. Elaboracion de guías de recursos religiosos.
g.Difusión de información sobre diferentes tradiciones religiosas.
V.- Buscar una mayor colaboración en ámbito claretiano europeo
| 9.Buscar una mayor colaboración en ámbito claretiano europeo en torno a este tema. |
Acciones:
a.Inicio de un periodo en el que se madure la posibilidad de crear un foro de reflexión sobre cuestiones de migración.
b.Organización del X ENCUENTRO CLARETIANO EUROPEO SOBRE LA PASTORAL DE EMIGRANTES en el inicio del siguiente sexenio, escogiendo unas fechas que faciliten una mayor presencia de seglares.
c.Utilización de la página www.cmfapostolado.org como vínculo de relación e intercambio de experiencias en este campo.
d. Búsqueda del modo de una presencia activa y conjunta de todos los Organismos claretianos de Europa, ante las instituciones de la Unión Europea.
Einsiedeln, 3 de mayo de 2008








