Beatificación de la Madre Patrocinio
Jueves 23 de noviembre de 2006 por CMF Apostolado
El mundo no necesita tanto maestros como testigos. Así decía Pablo VI en la Exhortación Evangelii Nuntiandi. Con esta expresión se refería sobre todo a los primeros siglos del cristianismo cuando la enseñanza de los Apóstoles, la fe de los discípulos de Cristo fue probada y confirmada por su testimonio, llegando con frecuencia a su expresión máxima: el martirio. Pero Pablo VI hacía referencia también a nuestro tiempo.
Entre miles de personas que han sellado la fe con su sangre está también nuestra hermana María Patrocinio Giner, misionera claretiana, profesora en los colegios María Inmaculada de Carcaixent y Puerto de Sagunto, formadora de nuevas generaciones de misioneras. También ella entregó su vida en el acto sublime del martirio.








